Sociología de la cultura en Ambato

Columnistas, Opinión

En la escuela de teoría de la cultura que dirijo, hemos tratado algunos de los temas que involucran al mundo actual y su geopolítica, entre ellos, la industria de las artes, la guerra comercial, los conflictos armados en Gaza y Ucrania, entre otros, esto nos ha hecho a mis alumnos y colegas delimitar y enfocarnos en los días presentes y futuros.

Recordamos entonces cuando nació el Movimiento Cultura Rebelde como una respuesta a la colocación de verdades absolutas como “el fin de la historia” o “el fin de las utopías” que se instalaron cuando terminó “La Guerra Fría”, que para quienes hacemos ciencia social la denominamos y ubicamos como el fin de “La Modernidad”, el nacimiento de “La Posmodernidad” y la instalación de “lo” cultural como la cuarta pata del sostén social presente y futura junto a la economía, la política y la guerra.

Esta posmodernidad implicó la crisis del racionalismo y la apertura a la sensibilidad que se expresó en legalizar “los derechos” por el lado público y la apertura a temas sensibles, es decir se pusieron sobre la agenda, la medicina tradicional, el derecho de los animales, el derecho al ocio, deporte, la mutación de las formas familiares, entre muchas otras.

Sin embargo, lo que vemos que diferencia nuestra línea académica investigativa de la sociología y teoría de la cultura, es que la posmodernidad llegó a su fin y nos encontramos en medio de otras nubes de turbulencia de la dialéctica histórica.

“La Crisis de la Posmodernidad”, que para algunos empezó cuando el derrumbe de las Torres Gemelas en 2001 y otros la señalan a partir del fin de la economía norteamericana en 2010 o incluso con el aparecimiento del COVID en el 2018. Lo cierto, es que ese molde de la posmodernidad ya no es viable ni da soluciones para las generaciones nuevas, la institucionalidad actual (los estados) entran en conflicto y los derechos no se sostienen.

El año pasado en las Jornadas de Epistemología Cultural, plantee en mi ponencia en la Asamblea Nacional del Ecuador por primera vez, la necesidad de volver a legislar los derechos, esta figura no lo dudo, se la leerá cada vez mas seguido, incluso los candidatos presidenciables hablan de una nueva constitución, que pondría en evidencia un nuevo momento cultural hegemónico y local.

La sociología cultural entonces requiere de un aula, mas estudiantes y exigencia pedagógica en nuestra ciudad de Ambato. Les invito a ser parte de este proceso. (O)

fapava17@gmail.com

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