Aguaján: Encontrado sin vida

Alejandro L., llegó junto con su familia hasta el sector de ‘Bocatoma’ de la vía Aguaján, luego de conocer que un hombre sin vida fue localizado en el río Ambato, la mañana de ayer. Desde el sábado tenían a su allegado desaparecido.
Aquí se llevaron la peor desilusión, ya que sí se trataba de la misma persona quien era negociante de vehículos y acudía a las ferias en las distintas provincias del país.
Comuneros de la zona fueron los que alertaron de la presencia de un cuerpo sin signos vitales recostado sobre una piedra en medio del río Ambato, ayer.
Las unidades de rescate del Cuerpo de Bomberos de Ambato llegaron para extraer el cadáver, aplicando las técnicas de rescate, para posteriormente ser trasladado por Medicina Legal hasta la morgue de la ciudad.
Edwin Chaglla, bombero, dijo que se realizó la extracción con el equipo pertinente, ya que el infortunado estaba en medio del río.
“Sabemos que salió desde el 29 de marzo hasta Riobamba junto con un amigo, luego habrían regresado y se pusieron a libar por el kilómetro ocho vía a Terremoto. Posteriormente, se habría encontrado con una amiga taxista con la que estaba consumiendo bebidas alcohólicas. Esto supimos gracias a los audios que había enviado el infortunado a unos amigos. Luego se dirigió hasta Techo Propio y desde ese momento se perdió pistas de su paradero”, comentó Fernando.
Desde el día de su desaparición, los familiares realizaron la denuncia a la Policía Nacional y empezaron a buscarlo por las zonas donde fue visto por última vez, considerando que en su poder tenía tres mil dólares, ya que iba a comprar un automotor.
El jefe de la Subzona de Policía, Joffre García, indicó que el cuerpo corresponde a Víctor J. S. de 40 años de edad, que posee signos de arrastre en su extremidad superior, sin muestras visibles de indicios balísticos o maltrato físico.
“Estamos investigando para determinar qué es lo que sucedió, considerando que no tiene huellas visibles de maltrato”, dijo.
El dolor invadió la zona, ya que, de a poco, empezaron a llegar los familiares, mismos que no podían creer lo sucedido. (I)