Carne asada, tradición gastronómica

El aroma de a carne jugosa invaden el aire, atrayendo a comensales de todas las culturas. La carne asada, una tradición culinaria arraigada en la identidad ecuatoriana, donde cada bocado cuenta una historia y refleja la sazón única de su gente.
Según la historia, las raíces de la carne asada en Ecuador se remontan a la época precolombina, cuando los indígenas celebraban sus victorias y rendían tributo a sus dioses con banquetes de carne asada a la brasa. Con la llegada de los españoles, se incorporaron nuevas técnicas y sabores, dando origen a la exquisita variedad que hoy en día conocemos.
Cada región de Ecuador aporta su toque especial a la preparación de la carne asada. En la Sierra, la carne de res, se marina en especias y hierbas aromáticas, antes de ser asada lentamente sobre carbón o leña.
La carne asada en Ecuador no es solo un plato delicioso, sino también una expresión cultural que reúne a las personas y celebra la vida. Es un elemento central en las fiestas familiares, reuniones sociales y eventos especiales. Compartir una parrillada con amigos y familiares es una forma de crear lazos, fortalecer tradiciones y disfrutar de la compañía del otro.
La carne asada es un tributo a la riqueza y diversidad de la gastronomía ecuatoriana. Cada región, cada familia, cada cocinero aporta su toque personal a la receta, creando una sinfonía de sabores que refleja la identidad multicultural del país.
“Invitar a un extranjero a disfrutar de una carne asada ecuatoriana es invitarlo a un viaje culinario inolvidable. Es una experiencia que involucra todos los sentidos, desde el aroma irresistible de la carne asada hasta el sabor explosivo en cada bocado, pasando por la calidez de la gente y la belleza de los paisajes que rodean cada parrillada”, explicó el chef, Alex Acosta. (I)