Desorden vehicular y peatonal
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Es un día cualquiera, la persona camina por la vereda, pero no puede pasar, estorba un carrito de madera con frutas y vasos de plástico con trocitos de frutas peladas y al grito de ¡ensalada de frutas, ensaladaaa!, camina la vendedora sin ceder el paso; cuando la persona se abre paso al bajar a la calle, escucha el pitazo del auto, acompañado de tremendo insulto.
Sobre las personas prima el derecho de vía y acceso a la seguridad de la vereda, contemplado en el art. 163 del Reglamento a la Ley Orgánica de Tránsito y Transporte terrestre y Seguridad Vial (RLOTTSV), pero están los vendedores ambulantes y quienes han ubicado su negocio estable. Fastidia reconocer que, en Ambato, no existe respeto al transeúnte en condición especial, ni a las personas a gozar como ciudadanos cumplidores de obligaciones a tener derecho a espacios no contaminados con el ruido excesivo de bocinas, parlantes, motos y autos.
La desorganización de tránsito vehicular y peatonal campea en Ambato. Se observan camioncitos, circular en horarios no permitidos, contemplado en el art. 50 del RLOTTSV actualizada. Circulan camionetas con materiales que sobresalen sin las seguridades ni señalización adecuadas. Resalta lo mal que estamos educando a las generaciones presentes, en educación vial. No me crea, solo circule por las calles y observará que hay autos que ingresan en contravía y se estacionan mal; para salir provocan el caos. Largo tiempo permanecen vehículos sobre la calle y el paso a desnivel que sube y baja al estadio Bellavista. Por los mercados, parques, calles y avenidas es otro tanto; simplemente es mirar la anarquía, el caos ante la ausencia de autoridad competente que imponga el orden. Los que reparten refrescos, víveres, cervezas, camiones del micro mercado por los Josefinos, de materiales de construcción, se estacionan sin las mínimas normas de seguridad y uso del sentido común porque desembarcan pegados al flujo vehicular, obstaculizan el tránsito, acortan la vía y se exponen a ser los protagonistas o los causantes de un accidente de tránsito.
Al ser un peligro social, obliga a quienes forman a los choferes a revisar el pensum de estudios porque el rol de profesional del volante, les queda ancho porque bien deben conocer del art. 179 del reglamento en mención, que no se debe estacionar en contravía, ni sobre la acera, peor en doble fila o en sitios destinados a personas con discapacidad.
Los parques, antes considerados espacios para descanso de personas; hoy son peligrosos porque se debe transitar con precaución; por allí pululan comerciantes de chucherías, comidas y frutas, indigentes de todo tipo, extranjeros, evangelistas, limpiaparabrisas y malabaristas entre tantos. Allí se camuflan los delincuentes. Demás está decir que todos tienen derecho a buscarse el sustento para sus hogares, pero hay lugares establecidos para el comercio de cualquier tipo y existen prohibiciones expresas en la ley que lo impiden. La ciudad se autodirige día a día, sin contar con el aporte de agentes municipales ni agentes de tránsito. (O)