Unidad de la “clase amarilla”

Los agremiados al taxismo han sido el “blanco” perfecto para los delincuentes, desde hace varios meses. Sin embargo, los robos, asaltos e incluso muertes se incrementan hacia este sector.
Trabajar con “normalidad” resulta imposible, ya que en cada recorrido deben “escoger” a sus pasajeros, para evitar ser víctimas de los mismos y pese a ello, en ocasiones lo pierden todo.
“Cuando se trabaja en la noche y madrugada es más riesgoso, pero debemos afrontar y dejar a Dios que nos proteja. Sin embargo, entre todos hemos hablado y ahora estamos dispuestos a enfrentar y atrapar a quienes traten de hacer daño”, explicó José Martínez, conductor profesional de taxi.
Uno de los hechos que colmó a los taxistas, fue el asalto generado el pasado seis de abril al conductor de una unidad de taxi en el sector de Samanga, donde tres individuos fueron atrapados.
“Nos reunimos y presionamos a las autoridades para que pongan mano firme y se logre dar la prisión a los maleantes. Ellos fueron los que asaltaron en enero a otro compañero y por eso nos unimos y enfrentamos la situación. Los taxistas no estamos solos”, comentó Patricio Espinoza, conductor.
Con la presión y unidad del taxismo, se logró determinar la sentencia de los implicados en el asalto, quienes se sometieron a un proceso abreviado con la privación de libertad por seis años.
La defensa del caso del taxista asaltado, indicó que este es un procedente que deja el gremio para frenar los actos delictivos en los que son víctimas.
Recordemos que de siempre, los taxistas han sido afectados por los asaltantes, donde el caso que dejó mayor dolor e indignación fue en el 2018 donde murió Manuel A., de 54 años de edad, luego de recibir 16 puñaladas por un “pasajero”, el cual fue sentenciado pero a los pocos meses se quitó la vida.
En mayo del 2022 otro taxista fue víctima de un ladrón que se hizo pasar por pasajero, para luego atentar con un cuchillo y robarle sus pertenencias y el vehículo. (I)